Esta verdad tan evidente obliga a tener un especial cuidado con la almendra. Sus características nutricionales, su riqueza en vitaminas, fibra, proteínas y grasas no saturadas, deben llegar intactas al consumidor. También han de llegar inmaculadas sus características organolépticas de aroma, sabor intenso y textura delicada al paladar.

Manteniendo estas cualidades naturales de la almendra ponemos todo nuestro conocimiento y experiencia en ofrecer unas almendras seleccionadas, regulares y homogéneas, tanto enteras como transformadas. En definitiva, se trata de ofrecer a la industria alimentaria una almendra de aspecto apetitoso y cuidado, que les permita elaborar y vender sus productos con una almendra de primerísima calidad.